Planifique su transporte
Compruebe si puertas y cajones permanecen cerrados y si el equipamiento interior suelto va embalado aparte. Describa con objetividad tiradores salientes o superficies vistas delicadas para que embalaje y manipulación se ajusten. Si el mostrador debe pasar en destino por una puerta estrecha, un montacargas o un acceso al pabellón, incluya esas medidas y el punto de entrega acordado. Así se aclara pronto si la versión montada cabe.
Montado o desmontado: la decisión clave
Un mostrador montado ahorra tiempo de montaje, pero necesita un recorrido suficientemente amplio desde el vehículo hasta el stand. Uno desmontado viaja más compacto, aunque requiere un equipo que lo vuelva a montar. Decida internamente qué opción encaja con su plan de montaje e indíquela con claridad. Si hay dudas, describa ambas opciones con sus medidas.
Mostradores que rotan entre eventos
Muchos mostradores se utilizan durante toda una temporada: feria, exposición propia, evento con clientes. Anote brevemente tras cada uso el estado y los cambios en gráficas o accesorios. Así las medidas y el número de bultos serán correctos en el siguiente transporte, y los daños de un evento anterior se distinguirán de marcas nuevas.
Qué tener en cuenta
- Indicar con claridad si va montado o desmontado
- Incluir en la lista piezas sueltas y altillos
- Medir la abertura más estrecha hasta el stand
